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convertir no en si

¿Se necesita 99 “no” para obtener un “sí”?

Si alguna vez has intentado cerrar una venta antes, estoy seguro de que has escuchado esta frase “Se necesitan muchos “no” para llegar a un “sí””. Tomando eso en perspectiva, quería entender mejor la realidad que se esconde detrás de esta declaración. ¿Cuántos “no” se necesitan para obtener un “sí” de un cliente potencial? ¿Es posible conseguir un “sí” cuando el prospecto ya dijo que “no”?

Habrá muchas veces en los primeros días de un negocio cuando pedirás algo que quieras, y la respuesta será no. Para la mayoría de las personas, ese no es el final de la conversación.
Sin embargo, para tí, un no puede abrir una gran cantidad de oportunidades.

¿Es posible convertir un “no” en “sí”?

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1- Hay 3 tipos de NO

Vamos a considerar que estás hablando con la persona que toma las decisiones, y no un proxy que te recibió para ver “que tal”. Esa persona puede decir no por 3 razones:

  1. Información incorrecta: No explicaste lo suficiente por qué comprarte a tí es una buena decisión para el prospecto. Por lo tanto, ahora debes hacer un mejor trabajo de explicación.
  2. Timing incorrecto: La otra persona necesita algo de tiempo para reflexionar y, por lo tanto, está diciendo que “no” para detenerte. Por lo tanto, ahora debes ser paciente y pedir el “sí” más tarde.
  3. Contexto incorrecto: Hay algo sobre lo que la otra persona no tiene control que le impide decir que sí. Por lo tanto, ahora debes trabajar con la otra persona para superar ese bloqueo.

2- Haz preguntas en lugar de buscar convencer

El dicho “nunca aceptes un “no” por respuesta” generalmente se malinterpreta como “siga molestando a los clientes hasta que digan que sí”. Esto no funciona de hecho, solo endurece el no. Por ejemplo:

Tu: “Puedo proveer ese servicio para 1 millón de dólares mensualmente.”
Cliente: “No.”
Tu: “¿Estás seguro? No es mucho dinero por lo que ofrezco.”
Cliente: “Estoy seguro.”
Tu: “¿Y que tal si te lo dejo en 500 mil?”
Cliente: “Lárgate de aquí.”

Por el contrario, si sientes curiosidad por el no, puedes continuar la conversación y descubrir qué se necesitará para llegar a un sí, así:

Tu: “Puedo proveer el servicio por 500 mil dólares mensualmente, ¿cómo ves?”
Cliente: “No.”
Tu: “Si entiendo bien, estás buscando ese tipo de servicio, y se que tienes conocimiento sobre los precios que se manejan en el mercado. ¿Qué aspecto de mi propuesta no corresponde a lo que realmente necesitas?”

3- Mueva la conversación hacia adelante

Dependiendo de la información que juntas (como resultado de ser curioso), mueva la conversación para que gradualmente abra la posibilidad de un “sí”. Por ejemplo, en el ejemplo anterior, tu pregunta puede obtener cualquiera de las tres respuestas:

  1. Información incorrecta: En este caso, regresa a esa parte de la discusión y aclara el malentendido.
    Cliente: “No entiendo cómo estás trabajando a distancia”.
    Tu: “Pido disculpas por no explicarlo bien. Repasemos esa parte nuevamente e intentaré aclarar las cosas”.
  2. Tiempo equivocado: En este caso, enfoca la conversación en comprometerte a reunirte nuevamente para platicar del asunto.
    Cliente: “Necesito pensar en esto por un tiempo”.
    Tu: “Entiendo. ¿Cuáles son las áreas de incertidumbre que debemos aclarar antes de volver a encontrarnos?”
  3. Circunstancia incorrecta: En este caso, sugiera un enfoque creativo que supere el bloqueo.
    Cliente: “Ya estamos trabajando con un competidor”.
    Tu: “Tal vez deberíamos pensar en términos de una fusión. ¿Qué puedes decirme sobre ellos?”

4- Siempre recuerda: un “no” significa que un “sí” es posible

La mayoría de las personas no dirán “sí” a una idea sin decir “no” primero. De hecho, varios estudios muestran que el cliente promedio dice que “no” un promedio de cinco veces antes de decir que sí. Esto se debe a que la toma de decisiones es un proceso emocional, no intelectual.

La mayoría de las personas harán más para evitar el dolor que lograr el placer, por lo que el primer impulso que la mayoría de las personas tienen cuando se les pide que tomen una decisión es encontrar razones para no tomar esa decisión. Eso generalmente toma la forma de un “no” cuando lo que realmente significa es “tal vez”.

No hace falta decir que hay mucho más que puedes hacer para convertir un no en sí. Tienes que acercarte de tal manera que tu prospecto sienta una conexión emocional contigo, y que no sienta que le estás vendiendo:

Un buen vendedor no vende nada a su cliente, lo ayuda a comprar.
— D. Soitout

En fin vender es un arte. Es el arte de escuchar para entender en lugar de escuchar para responder, y también es el arte de leer. El arte de leer una persona, su cara, sus manos, su posición y movimientos, sus ojos, tonos de voz y más. Descubre más acerca del arte de las negociaciones aquí.

preguntas para lanzar negocio

Las 5 preguntas a hacerse antes de lanzar un negocio

Un cliente me presentó su hijo hace dos meses. Me dijo “Quiere tener un negocio, ¿me ayudas a buscar algo que pueda hacer?”. Me sorprendió escuchar eso de la boca de un hombre de negocios tan exitoso. Entonces nos sentamos y pregunte a su hijo que me conte un poco sobre él, su proyecto, las razones por las cuales quería abrir un negocio.

No supo contestar ninguna de las preguntas que le hice. Su padre sonrió, y le dijo a su hijo “Ya vez, no te estoy inventando las cosas, Damien te acaba de hacer las mismas preguntas que te hice este fin de semana.” De ahí, entendí el motivo de la reunión, y entonces ajuste mi estrategia. Escribí 5 preguntas en una hoja para explicarle como la gente lanza negocios exitosos:

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1- ¿Cual es tu PORQUE?

Es la pregunta básica para cualquier emprendedor. Haz una lista de todas las razones que te motivan a crear ese proyecto. Que es lo que te anima y te motiva. Cuales razones son las que todavía te motivarán cuando haz perdido mucho dinero, que te dejó tu novia, que haz tenido que mudar a un departamento más barato y que perdiste de vista tu vida social.

Tu PORQUE es lo por lo cual peleas.Tu causa. Tu visión. Tu aportación al mundo. Es lo que hace que no puedes trabajar para otra persona y que DEBAS ABSOLUTAMENTE hacer que tu visión suceda.

Por lo tanto tu “motivación” no puede ser:

Se honesto contigo mismo, si no estás corriendo hacía un muro. Importante también: no sigas una pasión sin tener el talento.

2- ¿Cómo te va a impactar?

Lanzar un proyecto no es sin riesgos, y no es sin cambios en tu vida. Todos estos cambios y riesgos valen la pena?

Tu salud: el estrés va a cambiar muchas cosas, no vas a dormir igual, tu ritmo de comida va a cambiar, posiblemente te vas a enfermar más facilmente. Tendrás que tomar precauciones para evitar que suceda esto. ¿Estás dispuesto a cambiar de dieta? ¿Hacer ejercicio? ¿Hacer yoga y/o meditar?

Tus relaciones: Ya no tendrás tanto tiempo como antes para tu novia o tu esposa. ¿Tu relación puede sobrevivir un cambio radical de este tipo? Si eres como la mayoría de los mexicanos, tal vez necesitas pasar tiempo en familia todos los días, en este caso, ¿estás dispuesto a alejarte un poco para dedicarle más tiempo a tu proyecto? igual con tus amigos.

Tu estilo cambia radicalmente cuando lanzas un proyecto. Es tu responsabilidad asumir los riesgos y consecuencias. Tu vida social va a tener que cambiar, tus amigos te van a ver menos, tu familia también, tienes que estar [email protected] para vivir un shock. Se llama salir de tu zona de confort. Y si puedes manejarlo, nada te puede detener.

3- ¿Cómo vas a medir tu éxito?

Todos trabajamos hacía un resultado. ¿Cuál será el tuyo? Cuando estás viejito, que estás a punto de irte del otro lado, ¿Cuales logros son los que te van a hacer feliz, y cuales son los que vas a olvidar? Es importante saber dónde se encuentran los factores de medida de tu éxito. Puede ser cuantas personas ayudaste, cuantos problemas resolviste, que tanto ayudaste al medio ambiente… El cielo es el limite en los posibilidades de respuestas. Pero tienes que saber cual es la tuya.

4- ¿Necesitas un socio?

Existen varios tipos de socios:

  • Socio fundador: que te ayuda a lanzar la empresa, toma participación en las actividades de desarrollo del proyecto.
  • Socio inversionista: aporta el dinero requerido para lanzar el proyecto, no siempre participa en las actividades del negocio, solamente revisa que su dinero trabaje correctamente.
  • Socio coach: Una persona que te va a ayudar a hacer crecer tu negocio invirtiendo de su tiempo no para el día a día si no para aconsejarte y guiarte con tu toma de decisiones.

Existen más tipos pero son los más comunes. Ahora la pregunta es: ¿Realmente necesitas un socio para ayudarte con el día a día? O puedes contratar un empleado y pagarle un sueldo sin tener que dividir las ganancias de la empresa. ¿Realmente necesitas financiamiento externo? Si realmente crees en tu idea y tienes los fondos para invertir en ella, ¿Por qué no guardar el 100% de las acciones para ti?

Un socio debe compartir tus valores, tu visión, tu estado de mente, tus objetivos y tu manera de trabajar para que la relación no se complique una vez que la empresa esté creada. No siempre necesitas un socio, eres tú que sabe si realmente lo requieres o no.

5- ¿En cuál estado de mente estás, y como hacerlo evolucionar en la dirección correcta?

Si nunca has trabajado, tal vez no tienes aún los hábitos y la manera de pensar correcta para ser dueño de empresa por que aun no tienes experiencia ni una ética de trabajo desarrollada.
Igual: si siempre trabajaste para alguien, tu nivel de creatividad, pensamiento critico, habilidades de ejecución siempre han sido limitados por un jefe y una política de empresa con la cual has tenido que respetar.

Además todos los factores personales con tus creencias limitantes, tus experiencias negativas, tu falta de experiencia y conocimientos puede que te de miedo empezar un proyecto nuevo y propio.

Aquí la idea es que tendrás que hacer una lista de todas tus fuerzas y debilidades, y enfocar en dónde tienes carencias para buscar soluciones. Por ejemplo si eres [email protected], deberías tomar clase de teatro y/o improvisación para mejorar tu auto-confianza y autoestima para poder ser un mejor vendedor y líder. O si te estresas muy fácilmente, deberías aprender a meditar para canalizar este estrés y convertirlo en combustible para motivarte cada día.

 

En fin, abrir un negocio va a cambiar tu vida. Te va a forzar a salir de tu zona de confort, ajustar tus necesidades físicas y psicológicas, y tienes que entender que es diferente tener un negocio que ser emprendedor.

como ganar negociaciones

Conviértete en un maestro de las negociaciones

En la vida cómo en los negocios, todo es sobre negociaciones. Lo haces todos los días. Podría ser negociar un contrato para un nuevo trabajo o salario, un crédito con tu banco, comprar en un mercado de pulgas o simplemente negociar con tu [email protected] sobre qué ver en Netflix esta noche. La negociación es una parte inevitable de la vida… y no siempre agradable.
Al negociar, cada parte quiere dar la ilusión de control para que puedan tener la ventaja. Y todos deseamos poder saber lo que el otro está pensando o sintiendo. ¿Están entrando en la negociación sintiéndose confiados? ¿Están firmes en su oferta o están dispuestos a ceder? ¿Están contentos con la oferta que está sobre la mesa? Si solo supiéramos las respuestas a estas preguntas, entonces podríamos determinar con mayor confianza y precisión nuestra próxima acción.

Por suerte, es posible leer a la persona que está frente de ti. Todos emiten señales no verbales que pueden ayudarte a determinar qué piensa la otra persona y/o cómo se siente. Independientemente de su cara de póquer. De hecho, nuestras acciones no verbales hablan mucho más fuerte que nuestras palabras. Me sorprendió realmente cuando supe por primera vez que el 55% de la comunicación no es verbal, el 38% de la comunicación son tonos de voz y solo el 7% de la comunicación proviene de las palabras que decimos.

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Leer la cara

Si sientes que la cara hecha no coincide con las palabras habladas, es muy probable que no dominen el tema o que no se sientan convencidos por lo que dicen. Alguien seguro de él tendrá expresiones faciales que coincidan con las palabras. Por ejemplo, estoy seguro de que una o dos veces tu [email protected] te dijo que te odiaba, pero con una linda sonrisa y un poco de enrojecimiento en sus mejillas. Lo que significa que no quiere decir que realmente te odia. Las palabras deben coincidir con la cara.

El uso de las manos

La manos dicen mucho sobre una persona. Por ejemplo alguien que se toca mucho la cara, la nariz, los oídos o la barbilla puede significar que está mintiendo o inseguro, desestabilizado.

También en una reunión, cara a cara en un escritorio o mesa, si la persona junta sus manos detrás de su cabeza y se inclina hacia atrás, eso es un gesto negativo. Es un gesto de confianza arrogante. Es un gesto demasiado fuerte como para hacerlo en una habitación de solo dos personas. Significa que piensan que son mejores que tú, sin darse cuenta de que disminuye su importancia real. Puede ser un atributo de una persona con un ego (o un bluff!) mal administrado. Te abre muchas ventanas de oportunidades para ganar la negociación.

El uso de los brazos

Cuando miras a sus brazos, observa si están cruzados o sin cruzar. De manera extraordinaria, si sus brazos no están cruzados y los usan gestualmente para hablar, está bastante seguro, incluso abierto a la discusión.

Luego está la situación de los “brazos cruzados”. Hay 2 formas de cruzarlos. Y ambos significan posiciones muy diferentes.

  1. Tener los brazos cruzados con las manos y los dedos visibles generalmente está bien. Significa que están pensando, analizando las palabras y tus señales no verbales.
  2. Sin embargo, si sus brazos están cruzados pero no puedes ver sus manos o dedos, es una posición defensiva. Las negociaciones serán difíciles porque la persona no está exactamente abierta a las conversaciones (todavía). Aunque no significa que no puedas ganar.
  3. Una bonus: checa (si puedes) si tiene ambos brazos y piernas cruzados. No pierdas tu tiempo en este caso. Es un doble blindaje de la persona. No podrás sacar nada de el/ella a menos que tengas una tarjeta oculta en la manga.

Posición del cuerpo

Nuestro cuerpo siempre debe mirar hacia dónde quiere ir nuestra mente. Lo que significa que siempre debes enfrentar a tu contraparte con los hombros rectos frente a él.
Si mi cuerpo no lo está mirando directamente, podría significar que mi mente tampoco está enfocada en el/ella. Podría significar que tengo prisa, no quiero estar aquí, tengo algo más importante que hacer.

Además, ya deberías saberlo, cuando alguien se inclina hacia adelante, está interesado. Cuando se inclinan hacia atrás, no lo son.

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