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Rutina de Damien Soitout

Mi Rutina

Si sigues este blog o si sigues mis redes sociales, hablo mucho de la importancia de tener una rutina. Una rutina no significa actuar como un robot, no tener sorpresas, hacer siempre lo mismo día tras día. Tener una rutina es muy importante para cualquier persona con objetivos a largo plazo, por qué permiten controlar como administras tu tiempo, cuales tareas tienen más importancia (no urgencia, pero IMPORTANCIA). La gente que trabaja conmigo me pregunta regularmente sobre mi rutina: ¿Qué haces de la mañana a la noche? ¿A qué horas te levantas? ¡Estoy seguro que casi no duermes! etc…

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Una rutina no le conviene a todos

Mi rutina no es algo que va a funcionar para [email protected] Cada quien debería buscar lo que funciona para ellos, y seguir mejorando sus procesos a través del tiempo. He vivido un largo tiempo sin tener una rutina bien establecida; más de 3 años estuve buscando lo que me servía y lo que no.

De la misma manera que analizo la vida profesional y personal de mis clientes, un día me paré y empecé a hacer una introspección de todos mis experimentos.

El resultado no era muy bueno. Había subido de peso, no respiraba bien después de subir escaleras, nunca tenía una noche de la cual me despertaba completamente fresco… La razón venía de dos cosas:

  1. Intentaba copiar la rutina de mi mentor: Es una persona con más experiencia y más tiempo practicando su rutina, era cómo intentar hacer una carrera entre una Prius y una Tesla… Necesitaba tomar las cosas a mi ritmo, no a la de alguien con su propia rutina establecida tras años de desarrollo de esta.
  2. Tenía flojera: Dejar de comer X cosa, hacer tanto de X ejercicio, leer tantas cosas etc… Amo los números pero no me gustaba aplicar esa manera de pensar en mi vida personal.

El primer paso

El primer paso en mi caso ha sido de darme cuenta que tenía problemas en ciertos aspectos de mi vida, no necesariamente cosas que me pueden perjudicar en si, pero combinadas con otros hábitos, hacen una bola de nieve que es muy nociva para tu bienestar.

Para poder darme cuenta de lo que tenía que cambiar, descargué una app muy sencilla en mi iPhone: Counter. Es gratis, y te permite crear muchos conceptos. La idea es que cada vez que haces algo que entra en uno de los conceptos que quieres medir, le das un clic para agregar “1”. Luego tenía un excel en lo cual al fin de cada mes puse el total del mes por concepto en la cédula correcta.

En mi caso la lista que tenía al inicio era:

  • Ejercicio
  • Cigarro
  • Vino
  • Cerveza
  • Licor
  • Café
  • Enfermo
  • Despertar fresco
  • #2 (movimientos intestinales)
  • Coito
  • Bar
  • Restaurante
  • Antro
  • Vacaciones

El resultado después de un año era simple: Ejercicio estaba en cero, café a más de 7 por día, alcohol arriba de la normal, enfermo más veces que mi esposa y mis dos hijas combinadas, despertar fresco en cero, días de vacaciones en cero… era negativo. El ejercicio que siguió fue de analizar en qué parte de mi vida empece esos malos hábitos. Al entender el origen, se me hizo más fácil cambiarlos.

Pero no era suficiente querer cambiarlos

El trabajo mental para tener la voluntad de hacer algo es sencillo, pero aplicarlo eso es el reto. En mi caso, tomé unos días de vacaciones y empecé a escribir todos mis proyectos y sueños a corto, mediano y largo plazo. En cuanto pude visualizar mis objetivos y como alcanzarlos, empece a sentir que mi motivación estaba creciendo.

El segundo paso

Lo que sigue es iniciar con la rutina; en mi caso de un día al otro empecé. Estaba seguro que tomar las cosas a un ritmo iba a hacer perder mi momentum entonces:

  • Dejé de fumar
  • Dejé de tomar (al menos de estar en una comida de negocios con clientes de mi empresa de vinos)
  • Reemplacé café por té: uno con cafeína en la mañana, uno descafeínado en la noche
  • Empecé a hacer ejercicio dos veces al día (mañana y tarde)
  • Dejé harinas y grasas
  • Aumenté mi consumo de pescado y bajé el de carne
  • Reemplacé Netflix antes de dormir por un libro (no libros de fantasías pero de negocios, economía, marketing, finanzas etc…)

Cuando presento mi rutina, muchos de mis clientes me preguntan por qué tantos cambios, especialmente mi dieta. Saben que me encanta comer rico, y permitirme dejar al lado productos que amo suena difícil. Pero es importante entender que un cuerpo sano te dará una mente sana. No es por qué adoras comer algo que te hace [email protected] que debes seguir comiéndolo.

Una cliente de México compartió su historia conmigo hace poco. Léela aquí: Cuerpo Sano, Mente Sana.

Resultado

No ha sido fácil, ha sido progresivo, y me ha costado más de 3 semanas para acostumbrarme a ese nuevo ritmo de vida, y sigo implementando nuevas cosas en partes de mi rutina, pero esencialmente ya está armada, y funciona muy bien para mí. Ahora un día normal para mi se trata de:

  • 730/8am Despertar sin alarma
  • 8am Desayunar y leer las noticias en Wall Street Journal, CNN, Fox, Le Monde y Entrepreneur
  • 815am Ejercicio
  • 840am Ducha fría
  • 9am Oficina para revisar los pendientes, reportes etc… del día anterior
  • 915am Meditación
  • 930am Empiezo a trabajar
  • 130pm Comida
  • 145pm Meditación
  • 530pm Ejercicio
  • 620pm Ducha fría
  • 630pm Cena y tiempo en familia
  • 8pm Tiempo con mi esposa
  • 9/930pm Libro
  • 11pm Dormir

Esa es la rutina que funciona para mí; los fines de semana cambian pocas cosas: los tiempos de trabajo se reemplazan por tiempos en familia, al menos de tener unos pendientes que requieren mi atención. Pero esencialmente intento conservar lo más tiempo libre posible para convivir con mi esposa y mis hijas.

Acerca del Autor: El Equipo Damien Soitout
El equipo de Damien cultiva, cura y comparte las historias y principios básicos de Damien Soitout para ayudar a los demás a lograr una vida extraordinaria.

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