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Cuando despedir alguien

Cuando despedir un empleado

Un aspecto doloroso de liderar es despedir a las personas; especialmente las que te caen bien. Es difícil por muchas razones. El empleado puede amar trabajar contigo y para tu empresa, puede ser alguien con quien seas amigo fuera del trabajo, podría ser simplemente una buena persona que está haciendo todo lo que puede. No es fácil despedir a alguien, pero despedir a esa persona que te cae bien es especialmente difícil. En lugar de enfrentarte a esto, muchos gerentes lo evitan hasta que es demasiado tarde.

Saber cuando es tiempo

Existen muchísimas razones para despedir a alguien, y señales a tomar en consideración. Una pregunta que muchos me hacen cuando trabajo con un cliente con problemas de personal: “¿Cuánto tiempo debo darle a un empleado para mejorar su desempeño?” En realidad no hay directrices específicas. Sin embargo, una cosa a tener en cuenta es la duración del servicio del empleado con tu empresa. La lealtad cuenta. Dale a un empleado que te haya servido durante varios años unos meses para que resuelva sus carencias de rendimiento.

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Si se trata de un vendedor por ejemplo, he tenido varias situaciones en varios negocios propios. Tenemos un contrato específico que les da 3 meses para abrir X cantidad de cuentas, y lograr hacer X $ en ventas. Si no cumplen, están fuera. Del otro lado, si alguien está con nosotros desde hace tiempo, que ha logrado cumplir con sus resultados pero que tiene un periodo bajo en lo cual no parece poder hacer crecer su mercado, vamos a platicar con el/ella, buscar de donde vienen los problemas, y darle tiempo para mejorar su posición.

En el caso de asistentes, empleado de logística, webmaster y cualquier otro empleo de oficina, no damos contratos de tiempo indeterminado antes de haber tenido un primer contrato de un año sin problema. Un año es más que necesario para saber si queremos seguir trabajando a largo plazo con una persona. Si no cumple con sus obligaciones y más, o que empieza a crear problemas, ya sabemos que está en su camino para la salida.

Señales importantes

1- Sus resultados son mediocres: Siempre lo he dicho, los números no mienten. Si no estás viendo crecimiento, esa persona no está resolviendo el problema para el que la contrataste. Es fácil atribuir causas a factores externos pero, en última instancia, necesitas resultados. Si sus conversaciones son sobre todas las razones por las que esa persona no puede cumplir, da un paso atrás. Estas son excusas, no apropiación y resolución de problemas. Tienes a la persona equivocada. Parafraseando a Jim Collins, el enemigo de “lo grande” es “suficientemente”.

2- Te encuentras haciendo su trabajo: Contratas a personas para que les puedas delegar tareas. Si terminas haciendo su trabajo: te están delegando. Estás reduciendo su carga y aumentando la tuya. Es más fácil hacer el trabajo tu mismo. Comienza de manera sutil usualmente, pero en última instancia, estás haciendo lo que los contrataste para hacer. Para afirmar lo obvio, uno de ustedes redundante.

3- Sus acciones no reflejan tus valores: Los valores definen cómo quieres que se comporten las personas. Si esa persona se comporta de una manera que no sea consistente con tus valores, dañará tu marca tanto para los empleados como para los clientes. He tenido por ejemplo empleados al inicio de mi carrera que nunca podían llegar a tiempo. Al vivir en la Ciudad de México todos sabemos que hay tráfico, y aún así nunca he llegado tarde a una cita (teniendo menos de un año en la ciudad). Ellos, por alguna razón llegaban siempre tarde, de 10 hasta 50 minutos, a veces mas, conociendo la ciudad desde que eran niños. He tolerado eso unos meses hasta que empecé a implementar una política de cero tolerancia. Hemos corrido 100% del staff y unos meses después hemos creado un equipo que corresponde a nuestros valores, nunca uno ha llegado tarde.

4- No se puede ajustar a los cambios: El cambio es inevitable, especialmente en una empresa de rápido movimiento y crecimiento. Los empleados deben sentirse cómodos con el cambio y ansiosos por mejorar sus habilidades. Necesitamos mantener las habilidades del equipo creciendo al ritmo de la compañía. En realidad, esto puede ser difícil cuando tienes un empleado trabajador que es responsable y se adapta a la cultura de tu empresa. Desafortunadamente, si ya no pueden rendir a un nivel alto porque el ritmo es demasiado rápido para ellos, lamentablemente es hora de reemplazar esa persona por alguien que pueda hacerlo.

5- Argumentativo/impredecible: No digo que tener empleados que están en desacuerdo con tu manera de ver las cosas o hacerlas es malo. Soy el primero en motivar mi gente a decirme cuando no están de acuerdo conmigo, pero tiene que ser algo constructivo que nos empuje a mejorar. Pregúntale a cualquier empleado mío, todos te van a decir que hemos tenido platicas muy largas y profundas que al final ellos ganaron, y está muy bien. El ser dueño de la empresa no significa que lo sé todo, al contrario, contrato gente que me pueden ayudar a mejorarme a mi mismo y mi negocio. Aquí se trata de despedir el tipo de gente que causan problemas inútiles: Si tienes un empleado que siempre está comenzando a discutir contigo, sus colegas o incluso con los clientes, entonces eso es una buena señal de que son capaces de tener una gran explosión. Este tipo de comportamiento no solo es aterrador, sino que también crea un ambiente de trabajo incómodo para tus otros empleados. Esa persona tiene que irse antes de que las cosas se vuelvan demasiado hostiles.

6- No están tratando de mejorar: Cuantas veces tengo que escribirlo y decirlo: si dejas de crecer mueres. Tu empresa únicamente puede crecer y mejorar si tus empleados crecen y mejoran. Digamos que tienes un empleado que llega tarde o tiene miedo de hablar en público. En lugar de hacer un esfuerzo por llegar a la oficina más temprano o comenzar a tomar clases para hablar en público, el empleado no hace ningún esfuerzo para corregir sus errores o mejorar su situación, entonces probablemente sea lo mejor para ti [email protected]

7- Son un “placeholder”: Un placeholder es alguien que está en X puesto por qué no podías encontrar nadie más o no podías pagar nadie más para lanzar tu proyecto, pero ahora que las cosas funcionan no tienen las habilidades para manejar el puesto. En muchas instancias se tratan de amigos o familia. Es difícil despedirlos pero necesario… hazlo de tal manera que puedan entender tu posición y ora para que entiendan que es necesario reemplazarlos si tu negocio va a crecer.

8- Los clientes y proveedores se quejan: Créelo o no pero eso pasa. Todos sabemos que la regla #1 en negocios es mantener relaciones positivas con tus socios comerciales (clientes y proveedores) y cualquier golpe en la relación puede matar tu negocio, o al menos hacerle perder mucho. Y aún así existen empleados que no entienden eso, o no saben controlarse. Puede ser debido a una falta de educación, una falta de inteligencia emocional, o cualquier otra razón, pero es imperdonable.
¿Sabías que el 86% de los clientes dejarán de hacer negocios con una empresa debido a una mala experiencia de servicio al cliente? Aún más preocupante es que un cliente insatisfecho contará su experiencia a entre 9 y 15 personas. En otras palabras, tienes que mantener contentos a tus clientes.

Si estás recibiendo quejas sobre un empleado por parte de los clientes debido a un servicio de atención al cliente negativo, entonces tiene que dejarlos ir. Lo mismo puede pasar del lado de los proveedores: ¿A quién les gustaría hacer negocios con una organización que tiene empleados groseros o apáticos?

En la vida, consigues lo que toleras. Por eso, por ejemplo, si te doy un horario para llegar, al llegar a la misma hora que te di ya estás tarde, y no te recibiré. Unos candidatos a puestos de ejecutivos han llegado de 2 minutos hasta casi una hora tarde a la entrevista, ni los recibí y les mandé de vuelta a su casa. Cero tolerancia es el único número que te llegará al éxito.

No te demores al despedir alguien

Lo más tiempo esperas, lo peor. Cuando empecé la empresa CPF Francia he contratado a una persona que no dio resultados en el tiempo impartido. Yo, nuevo en el mercado, pocos recursos para hacer crecer el negocio, y poco tiempo para poder manejar todo (todavía era operador en lugar de dueño de mi propio negocio, un error que no se debe cometer) no quise (a pesar de las quejas de mi socio) despedir la vendedora que teníamos. Me caía bien, y me quitaba un peso de encima, pero no estaba vendiendo. Tomé un año en tomar la decisión de que ya era suficiente, pero perdimos un año sin ventas, con gastos de prospección, sueldos, bonos de navidad que no se merecía, gastos operativos, muestras de productos que no sirvieron a cerrar ventas etc…

Al hacer números, vale la pena despedir rápido y olvidarlo. Te va a costar mucho más dinero esperar.

 

 

Acerca del Autor: El Equipo Damien Soitout
El equipo de Damien cultiva, cura y comparte las historias y principios básicos de Damien Soitout para ayudar a los demás a lograr una vida extraordinaria.

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